Y un lamento por los sueños de la oscuridad.
Friday, July 10, 2009
Friday, July 3, 2009
Piezas de cristal
Sin duda soy un desvergonzado. Explotando los más banal de mis vivencias en forma de sentimientos exagerados e imágenes carentes de significado.
¿Será?
Ya dejándome de juegos, hoy escribo porque tengo ganas pero no tuve tiempo. ¿Se dan cuenta? Nunca se tiene todo al parecer. Pero lo peor del caso es que aún así, nunca nos quedamos con nada. Y hoy, en vez de nada, les traigo esto.
Es cuestión de recursos, de materia prima, de mecanismos, controles y resultados. Brrrr que frío ¿no?
Es temprano, pero tarde dadas las circunstancias. Me voy por unos días, a seguir robándole vivencias al Universo. Pero no me tardo, a menos que muera claro está. No se alarmen, no tengo ganas de morir todavía. Son malas fechas además, con todo lo de Michael y eso.
En fin, los dejo con la parte menos glamorosa de mi motivación como escritor. Pueden juzgarme, para eso escribo.
Friday, June 26, 2009
Jugando con el destino… tentando a la suerte
Como ya algunos de ustedes sabrán, ayer tuve un “momento”. Fue algo repentino, lleno de gracia y jocosidad. El asunto de la suerte, las coincidencias y el destino se ha hecho presente de manera recurrente ésta semana. Y con dichas “ocurrencias” hoy viernes en la madrugada me siento un tanto perplejo ante la infinidad de la galaxia.
Vamos a ponerlo en términos simples.
1 – Yo no creo en el destino
2 – Yo no creo que la totalidad del Universo tenga un “sentido” oculto o comprensible.
3 – Realmente no creo en las coincidencias. No en el estricto y mágico sentido de la palabra.
4 – No hay tal cosa como la “suerte”.
Lo anterior no se los voy a justificar con argumentos metafísicos referenciados; porque es simplemente un sentir personal que si bien está abierto a discusión, no es realmente el punto de éste escrito.
Durante mucho tiempo he sido de la idea de que las cosas pasan y ya. No porque estaba escrito, o porque tenían que pasar, o porque había una enseñanza universal en lo que sucedió, o “inserte aquí su frase preferida”. La gente muere, nace, se enamora, escribe libros y mata gansos. Así las cosas.
Sin embargo, constantemente siento el obrar de todo eso en lo que me rehúso a creer. Nada grave o realmente importante; pero son esos pequeños detalles que me obligan a cuestionar de forma importante cómo funcionan las cosas.
No es que realmente necesite saber la mecánica que rige el telar de nuestra existencia; pero me gusta pasar el tiempo intentando hacer sentido de toda esa inverosimilitud. Por ello, hoy decidí realizar un pequeño experimento.
La bola 8 me dijo que bajo ninguna circunstancia debía jugar con el destino y tentar a la suerte. Y siendo sincero; normalmente no lo haría; pero algo me llevó a intentar desafiar esas fuerzas invisibles. Por el momento algunos de ustedes pensarán que mi experimento consiste en alguna locura de índole radical y con posibilidades de alterar el curso mismo de la humanidad.
Pero no. Es algo simple, soso y en mi opinión un tanto estúpido. Es tan solo un extraño resultado de las circunstancias. Pero sentí la necesidad de hacerlo. Siendo totalmente sincero, no creo que nada salga de él; más que el olvido de una extraña memoria. Aún así, por primera vez en mucho tiempo no me quería quedar con las ganas.
Hace relativamente poco un buen amigo, cuyo espíritu es más libre que el mío, me comentó sobre la idea de dejar pequeños mensajes u objetos con la intención de crear algún tipo de desconocido lazo de realidad. Algo así como una empatía cósmica centrada en esa conexión de realidades. No lo he investigado pero de seguro ya se ha intentado antes. Y la verdad que es buena idea; porque allá afuera hay muchos espíritus libres como él que continuarían su juego sin pensarlo.
Tomando lo anterior como base, y tras mi extraña euforia galáctica del día de ayer; hoy dejé un pequeño mensaje en mi salón de clases. Es simple y conciso. En ésta época no hay clases en mi campus más que de algunas selectas materias que se imparten en verano. Con ello en mente realmente no sé si alguien lo leerá siquiera.
En éste momento puede que ese mundano pedazo de papel se encuentre ya en la basura. Mis expectativas, como pueden ver, son muy bajas. Pero en caso de que algo suceda y pueda crear ese extraño lazo existencial; creo que toda la extraña experiencia me ayudará a poner las cosas más en perspectiva.
Pero en fin. Lo escucharon aquí primero…
Do you believe in coincidence?
Friday, June 5, 2009
Saturday, May 23, 2009
Drunk and dial is sooooooo old school
The new thing is drunk and post. And I’m going to be super sincere about this stuff; I’m not nearly as drunk as I was 10 minutes ago…
But do not worry. I’m taking FULL RESPONSIBILITY about this. I may not have 100% awareness, but I do take full responsibility.
Those motherfucking 7 seas were awesome stuff.
Sin más, me despido.
Have a nice weekend.
Friday, May 22, 2009
Caminando tra-la-la
Caminar es un oficio fino y desinteresado. No espera nada de nosotros más que esa tenue voluntad de ponernos de pie. No hay más.
Si uno decidiera llevar el pasatiempo unos cuantos metros más lejos, éste le va a seguir acompañando con la misma naturalidad de hace algunos segundos. Y así, comienzas. Normalmente si la opción se presenta uno va de bajada; por aquello del desgaste.
Otro detalle importantísimo es el de las banquetas. Lo último que se busca es un desafortunado accidente ¿O no? Eso ya depende de cada quién, pero sea lo que sea hay que hacerlo con cuidado. No queremos escandalizar con nuestra legendaria partida.
Lo más bonito es esa distracción. Caminar es bien fácil (para algunos). Aunque ese detalle del balance a veces puede presentar dificultades, vaya usted a saber porque. Pero a menos que sea un robot de esos nuevos que cantan, bailan y tocan la trompeta; su mente puede divagar mientras su cuerpo sigue caminando.
A mí me gusta hacerlo de noche. Ustedes saben, por aquello del calor. Ahora ya siempre hace calor. Menos esos días donde las nubes salen a defendernos y los cielos amenazan con hacer un berrinchito. ¿O acaso si lloran de verdad?
Pero así es mejor, con el viento en la cara. Ese aire suavecito que no corre porque prefiere jugar. Para huracanes mejor quedarse en casa; porque esos hasta nombre tienen y a mí no me gusta lo de las presentaciones.
Poco a poquito se va avanzando. Si se conoce el camino que bien. Si no… pues que ¿mejor? Hay veces que uno se topa con parques y árboles y niños. Todos son parte del paisaje y hay que apreciarlos como tal. Al fin que nosotros también adornamos el horizonte.
Muchos son de dar vueltas; aunque no en un mismo lugar porque luego uno se marea. Ya si usted decide puede tomarse un descanso en alguna de esas banquitas estratégicamente colocadas. Incluso puede mezclar la actividad con la lectura o el ahora imprescindible concierto portátil.
El regreso son puros sentimientos encontrados. Un poco como todo lo demás. Malo cuando no hay a donde volver, ahí se torna un tanto más complicado. Pero que sería la vida sin problemas. Hasta los árboles batallan a veces y uno no los ve cortándose las ramitas.
Así es esto de caminar.
